Torsión testicular no diagnosticada: el Juzgado indemniza con 49.000 €
- 11 ene 2020
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Actualizado: 3 may
El Juzgado ha condenado a la Administración por negligencia médica al considerar que la pérdida del testículo de un bebé fue consecuencia directa del diagnóstico y tratamiento inadecuados de una torsión testicular. La sentencia obliga a indemnizar al menor con 49.000 euros más los intereses correspondientes.
La abogada Jiménez Moragas, del despacho especializado en negligencias médicas Castillo-Calvín, encargada de defender los intereses del niño, ha explicado que tanto la historia clínica como los informes periciales —el aportado con la demanda y el pericial judicial— acreditan que, en las distintas fases de la atención sanitaria prestada, no se controló debidamente el flujo sanguíneo del órgano. Esta falta de riego provocó la isquemia del testículo y sus lesiones progresivas hasta derivar en una atrofia definitiva, cuando aún existía margen para revertir el daño. En concreto, ya en el momento de la asistencia en Urgencias, la sintomatología que presentaba el menor era compatible con un cuadro de escroto agudo.
En el tratamiento de la torsión testicular, el tiempo es un factor determinante para preservar la función del órgano. La necrosis testicular comienza a volverse irreversible a partir de las primeras seis horas, razón por la cual el síndrome escrotal agudo se considera una urgencia urológica y una emergencia quirúrgica: la torsión interrumpe la circulación sanguínea, provoca isquemia y, si no se actúa con rapidez, conduce a la necrosis y a la pérdida irreversible del testículo.
Por ello, ante cualquier indicio o sospecha clínica, el médico está obligado a realizar de inmediato una exploración quirúrgica que permita diagnosticar y resolver el problema en el mismo acto.





